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martes, 28 de abril de 2015

En Venezuela hay hambre


            En la esquina, el perrero anunció los nuevos precios. Ahora el pequeño  cuesta 50 Bs. y avisó que dentro de poco volverá a aumentar. Un señor pagó los dos que había devorado hambriento con un billete de 100 Bs. y siguió caminando a su casa, 15 cuadras después. Los 20 Bs. de vuelto que antes recibía, servían para costear el bus a casa, pero se lo tragó la inflación. Tocó irse a pie, rezando para que ningún amigo de lo ajeno le quitara los harapos o el “vergatario”.
11,3% de los venezolanos están comiendo dos o menos veces al día. A 8 de cada 10 no les alcanza el dinero para comprar los alimentos para su hogar. La crisis hizo de la cola un punto de encuentro de todos los ciudadanos. La desesperación y la angustia son acompañantes de quienes andan de aquí para allá hurgando entre abastos, bodegas, buhoneros y bachaqueros para completar el mercadito del “diario”.
La hipertensión y la diabetes son hoy en día las dos enfermedades más registradas en la caótica Venezuela. Ambas, con altísima escasez de medicamentos, están asociadas al estrés, al ritmo de vida ajetreado y a la mala alimentación.
La carne de Mercal y el pollo de Pdval ya no están de moda. La mortadela se impuso con mucha ventaja. En los 10 principales alimentos del venezolano hay más carbohidratos que proteínas. Una nación débil que subsiste con muchos estómagos vacíos. En estas condiciones nuestro país no puede subirse al tren de la globalización ni seguirle el trote a los avances del mundo. “Venezuela es un lunar en la región” dijo hace poco el ex presidente del Perú, Alejandro Toledo.
La ficción del menú latinoamericano con el que Chávez proveía a los pobres, labrando jugosas importaciones  sobrefacturadas con las que hizo ricos a decenas de boliburgueses, desapareció. Terminó la ilusión de que todo lo importado era bueno. Siempre fue un espejismo. Llegamos a tener en una misma mesa el plato del ALBA: carne uruguaya, chorizo argentino, pollo brasileño, caraota nicaragüense, azúcar cubana, atún ecuatoriano y especias del Caribe.
Un estudio recientemente publicado por la USB, la UCAB y la UCV, destaca dos datos electrizantes: 11% de los ciudadanos consultados aseguraron sentirse angustiados o deprimidos todo el tiempo por la situación económica y 31% expresó haber experimentado tristeza por esa misma razón. Esta es una pista de aterrizaje para aquella campaña “Venezuela es el país más feliz del mundo”.
Al ras de esta situación y en el marco del primero de mayo, el Partido Socialista Unido de Venezuela realizará una rifa nacional a través de un juego de azar llamado “Raspa a la oposición”. Sí, tal cual. En alusión a los populares tiquetes de raspaditos que se usan en las loterías, el partido de gobierno simulará cómo su militancia “raspa” con una moneda a la disidencia. No se muestran preocupados por el hambre que desplaza al país hacia realidades vividas a principios del siglo XX. La misión del gobierno es continuar con su ofensiva, la que traerá más escasez, más inflación, más hampa, más estrés, más depresión y más caos.
Mientras todo esto sucede, a Maduro le pegan un mango por la cabeza y responde regalando un apartamento a la valiente que ejecutó tal maniobra.
Volvieron los tiempos del lactovisoy, el fororo, el menestrón, el zaperoco de maíz cariaco, el funche y el ocumo sancochado… Puro carbohidrato, cuando se consiguen.


Ángel Arellano

martes, 8 de mayo de 2012

La dieta de este país



No es un mito, ni un plan estratégico para desestabilizar la nación como se pretende informar a través de la red nacional de medios públicos en el país. El desabastecimiento es una realidad palpable y sufrida por los más desprotegidos, quienes no tienen acceso a algo más allá del Mercal del barrio y la bodega de la esquina.
Esta situación, que afecta directamente el estómago del venezolano y su calidad nutricional, así como pone en peligro el desarrollo saludable de las nuevas generaciones, se ha mantenido a lo largo del 2012 dejando claro que la Ley de Costos y Precios justos, tan publicitada y vanagloriada por el Ejecutivo Nacional, no era la solución para la desaparición de los distintos rubros en los anaqueles de la República Bolivariana de Venezuela.
La consultora Datanálisis publica sus cifras con respecto a estudios pormenorizados del abastecimiento en la nación, dejando ver que entre enero y marzo del presente año se produjo una escasez de los productos de la cesta alimentaria entre un 13,8% y 19,4%. Culmina abril y la cifra arrojada despunta hasta llegar a un preocupante 23,7% de desabastecimiento entre los distribuidores clasificados en: Comercio Informal, Supermercado Independiente, Pdval, Abasto-Bodega y Mercal.
Estos dos últimos son los que presentan mayor gravedad puesto que para el 02 de mayo la red Mercal presentaba un 54% de escasez en sus productos, y los abastos y bodegas un 34,9%. Vale aclarar que estos son los comercios más cercanos a nuestra gente humilde, porque están en el corazón de los barrios y sectores populares donde habita la mayor población nacional.
Mercal, el emblema de Chávez durante gran parte de su permanencia en el poder, presenta actualmente más de la mitad de desabastecimiento. La única manera de alterar esta información es que los voceros del Ministerio del Poder Popular para la Alimentación salgan diciendo que hay acaparamiento en una red que ellos mismos controlan.
Los productos con escasez significativa son la margarina (26,8%), el aceite vegetal y aceite de maíz (19,7%), la leche en polvo (33,8%), queso blanco duro (22,6), pollo beneficiado (23%), harina precocida de maíz (31%), mayonesa (21,1%), café (19,7%), carne de res (20%), sardinas enlatadas (12,7%) y margarina (26,8%). Datanálisis, también expone en este informe totalmente actualizado que la azúcar, altamente demandada por la comunidad en general, presenta una escasez grave con más del 40% de desaparición en el mercado nacional.
Increíble pero cierto, la situación en nuestro país se encuentra en límites inesperados en cuanto a la precariedad para conseguir los alimentos. Sólo el atún en aceite vegetal reportó un abastecimiento normal en la extensa lista de productos de la canasta básica.
Con este índice de escasez sólo nos queda seguir catalogando a Venezuela como un país en crisis alimentaria, donde los problemas en este tema no han sido atendidos. El  Gobierno Nacional sigue en su política de expropiar acentuando el trauma en el sector productivo privado que es nuestro principal pulmón para llevar alimento a los estantes. Ni siquiera el sistema importador atroz soportó el desastre gerencial en material alimentaria. La dieta de este país está ajustada a la política y no al derecho fundamental de tener una alimentación de calidad.

Ángel Arellano
Twitter: @angelarellano
asearellano@yahoo.es
www.angelarellano.tk

viernes, 2 de julio de 2010

Pudreval y sus acontecimientos

El término podrá sonar un poco crudo apriorísticamente, pero expresa una preocupación notada en los rostros de las personas con pocos recursos económicos. La estatal de alimentos que nació como auxiliar a la red Mercal, Pdval, ocasionó un escándalo que trasciende nuestras fronteras por el hallazgo en varias partes de Venezuela de un importante número de toneladas de alimentos descompuestos que representa el fraude más grande en la historia de nuestra nación en materia alimenticia.

El gobierno nacional no ha podido tapar esta gravísima falta, amén de su costumbre por pésimos gerentes y políticos corruptos. Hablan de la cuarta y no ven que son la peor cúpula podrida de malandros y hampones del dinero público. Compraron tanta comida que se les pudrió en los galpones. Por más operativos a gran escala de Pdval, vean lo que pasó. El comentario generalizado en las calles tiene que ver con los contenedores que hallaron mágicamente, está en boca de todo mundo lo sucesivo a estas noticias que nos pusieron la capacidad de asombro por el piso, una vez más.

Algunos resúmenes (textuales) importantes de prensa: Diputado del Consejo Legislativo del estado Yaracuy, denunció la existencia de varias toneladas de alimentos en mal estado pertenecientes a la Productora y Distribuidora de Venezuela de Alimentos (Pdval); Denuncian hallazgo de 6.600 toneladas de alimentos en mal estado en Carabobo; Una fuente no oficial del Seniat, informó que 80 contenedores con carne procedente de Brasil fueron declarados en abandono legal por las autoridades, tras cumplir los 60 días reglamentarios dentro de la aduana principal de la zona Puerto cabello; Cerca de 800 contenedores con alimentos en mal estado en la zona industrial de Tinaquillo, al noroeste del país.

A esto debemos agregarle los 1752 contenedores aproximadamente que supuestamente hay en las inmediaciones de Fertinitro, en el Criogénico de Jose, según fuentes anónimas. Es un secreto a voces, donde no ha existido información oficial. Simplemente un bloqueo informativo para no sacar a la luz otro ápice que generará la próxima crisis alimentaria en Venezuela. Como si hubiera mucho dinero como para desperdiciar tanta comida. Recortan los presupuestos a todo mundo, despiden personal insoportable para la astronómica nómina pública, tienen en la mira a la Polar para el cierre, y no mueven un dedo por este desastre que causó el ministro Rafael Ramírez y sus secuaces.

Lotes de medicina de procedencia dudosa y también vencida denuncia la mesa de unidad y pide su revisión. Pero el gobierno se hace el loco mientras piensa como desenrollan su papagayo. La gente no puede ser tan tonta el 26 de septiembre, todo esto debe tener una repercusión electoral importante. Esperemos piensen en sus hijos. Para ello tenemos la obligación de llevar la información a todas las personas, pensemos en el futuro.

Ángel Arellano

asearellano@yahoo.es