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miércoles, 14 de agosto de 2013

Reiteración, ejercicio necesario


 De las figuras que circundan el mar de la literatura, hay una sumamente poderosa que reposa en las arcas de los mejores discursos que el hombre ha pronunciado.
Una herramienta que puede rallar en lo subjetivo y objetivo a la vez, así como nadar hasta la orilla de la persuasión, luego de un chapuzón en el subconsciente de su público, llegando a entrometerse en las aciagas mentes de quienes no comparten el despliegue retórico al que han sido sometidos.
La reiteración, tan simple como compleja, es un universo de posibilidades que conlleva al posicionamiento del mensaje. Para lograr una retención de lo que hemos dicho, no hay artilugio más preciso y presto a colaborar que la repetición. Reiterar es volver y volver a subrayar lo estratégico dentro de nuestro palabrerío. Jamás la reiteración puede ser antítesis de la argumentación, armonía y síntesis. Todas fluyen en el mismo rio. Todas comparten orígenes genéticos.
En el discurso político, la reiteración enriquece el porcentaje de captación, acrecentándolo. En el esquema publicitario, la uniformidad y estratégica repetición (parte de un plan), inserta en el subconsciente del público un mensaje previamente pensado y elaborado, que estimula la adquisición de un bien o servicio.
En ambos sentidos, este poderoso instrumento de batalla proyecta nuestras capacidades y nos distingue del resto. Para hablar hay que organizar las ideas. Tanto caos, crisis y problemas ocasionados por la imprudencia que vale sólo referir las relaciones internacionales actuales de Venezuela, como un ejemplo de lo que no se debe hacer al hablar.
Pensar, canalizar, editar y luego abrir la boca. En este diseño de la comunicación la reiteración habilita grandes oportunidades a una palabra antes utilizada en este mismo texto: posicionamiento. Los buenos oradores, aquellos que tras sus palabras dejan una estela de opiniones, reseñas, comentarios y consecuencias, conocen lo necesario de la reiteración. Si iniciamos una importante conferencia y no definimos la idea principal, no la cuidamos del resto de argumentos y soportes, no la protegemos de ese oyente poco atento, perdemos nuestro tiempo y el del auditorio.
Miles son los dirigentes de esta sociedad que por no estar bien formados al hablar, salen a la calle a decir barbaridades y disparates. Incluso, muchos de ellos, con sobradas razones, defienden causas justas, loables. Pero, valga que nunca falta el acusado “pero”, su mensaje no llega, se deshilacha entre las marramuncias del murmullo por no estar bien estructurado.
A veces vergüenza, a veces impotencia. Cuando uno escucha tantos políticos representantes de algún sector ciudadano hablando en balde por no pensar lo que dicen, no detenerse unos segundos a descargar las ideas en un ambiente previo al micrófono, siente más retroceso en este golpeado país.
Recordamos. En los accidentados primeros pasos de la democracia venezolana, la nación se honró en tener oradores ilustres, poetas en el Parlamento y relacionistas que deslumbraron al mundo con sus oportunos planteamientos. Hoy, luego de 14 años que abalaron la deformación del discurso político por parte de los ramplones representantes del corrompido poder rojo, cenizas quedan de aquel experimento tan importante para la modernización de América.
Y son esas cenizas, que en las manos de la pujante juventud criolla, redoblarán esfuerzos por reavivar la llamarada de la democracia en momentos tan turbios.
Los últimos años se ha reiterado la demagogia, el populismo y la incapacidad para atender cada aspecto de la vida en sociedad. Las palabras no se pensaron y más daño no se le ha podido hacer a Venezuela. La Patria requiere pensamientos ordenados, emisores preparados y un gran espíritu por proteger los mensajes que nos llevarán al cambio.

Ángel Arellano
Twitter: @angelarellano

www.angelarellano.com.ve

domingo, 17 de marzo de 2013

El humor de Francisco


           Errar es de humanos. Un error constituye una falta individual capaz de ser enmendada sólo por aquellos tocados con el bondadoso valor de la rectificación. También es de humanos reconocer nuestros malos actos y salir de ellos por la puerta principal, pasando la página y sonriendo al porvenir.
        Al tomar la palabra en frente de la multitud, ¿qué mejor herramienta para salvar un detalle que a través del humor? Una carismática corrección puede trascender mucho más allá en nuestros corazones que una rígida y drástica enmienda. Se replegará como chispa en la pradera si la función a desempeñar en el auditorio es de comunicador de masas, líder de líderes.
         La iglesia católica, en uno de sus momentos más críticos, con sus cruentas y deplorables debilidades mostradas por el poder de la globalización, ha tomado la sabia decisión de elevar como sucesor de San Pedro, a un suramericano que inició con paso firme un pontificado que sin duda será seguido por los ojos expectantes del mundo, con la esperanza de que esta turbulencia sea transitada en unidad cristiana.
            América está conmovida, emocionada, feliz. Jorge Mario Bergoglio, un papa de aquí, de nuestra pujante tierra bendita, es el representante de las más nobles añoranzas de una sociedad necesitada de orientación espiritual para afrontar retos y tempestades.
            “Parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarme casi al fin del mundo”, fue su primera frase estelar en claro titular de proclamación al planeta: Latinoamérica, la región con mayor cantidad de católicos, había tenido el privilegio al fin de contar con su primer Papa. Dijo al cónclave que lo eligió: “Que Dios os perdone por lo que habéis hecho”. Posterior a eso, en un acto de reconocimiento de sus facultades, también a los cardenales: “Queridos hermanos, ¡fuerza! La mitad de nosotros estamos en la vejez”.
            Un humor muy fino, bien llevado, denota sabiduría. La humildad se ha desparramado en los senderos de Roma. Francisco le late al planeta entero como un hombre de unión, sencillez y bondad, basta ojear algunos resúmenes de su obra “Sobre el Cielo y la Tierra” (2010), escrita junto al rabino argentino Abraham Skorka.
            Usar el humor, exponer la felicidad, aparte de saludable para el cuerpo y mente, es alimento del inteligente. El intelecto se expresa mejor a través de la sonrisa que podamos lograr en el público. Su santidad Francisco nos ha dado una cátedra de cómo el humor, tan necesitado en tiempos donde el estrés y las tensiones son lo más cotidiano, ha sido en verdad su vínculo con la nueva responsabilidad que representa a la humanidad.
            Para enmendar las situaciones adversas que atraviesa la iglesia, el Santo Padre llama a los hijos de Dios a la oración y al reconocimiento de quienes peor pasan su estadía en este mundo, los más necesitados: “Queremos una iglesia pobre, para los pobres”.
El sumo pontífice ha cuidado las formas, pero en sus pocos días como autoridad eclesiástica mundial ya hecho varias apariciones en público, visitado cardenales, orado por su predecesor Benedicto XVI, subido el primer mensaje a Twitter, roto el protocolo y conquistado la mirada de los americanos con su primer mensaje en perfecto español a los periodistas del mundo que cubrieron su elección.
Humildad, carisma, inteligencia, reconocimiento, humor, oratoria, son las características que a priori notamos en el nuevo vicario de Cristo. Los jóvenes somos los más expectantes a las reformas de nuestra necesitada iglesia. Que vuelque el cariño y entrega a los pobres propio de la Compañía de Jesús, llene de esperanza al mundo, y enriquezca nuestro espíritu con amor al prójimo. Dios bendiga a la humanidad y al  nuevo papa Francisco.

Ángel Arellano
Twitter: @angelarellano
Email: asearellano@yahoo.es
www.angelarellano.com.ve 

lunes, 18 de junio de 2012

La pegada de HCR



Es momento de apartar los comentarios negativos y acciones dañinas a la campaña Presidencial. Mucho rollo hay de por sí en el Comando Carabobo con la inestabilidad en materia de salud del Comandante, como para estar trayendo malas energías al bando de la Unidad.
Apuntamos este comentario con la estricta finalidad de marcar distancia con los reiterados redactores de oficina que dedican todo su esfuerzo a hacer daño a la actual participación de Henrique Capriles Radonski (HCR) como abanderado de la MUD ante el histórico episodio del 7 de octubre.
Muchos de estos vencidos personajes están en el exterior, otros en las entrañas de columnas de opinión tóxicas o cuentas parlanchinas en redes sociales que no han hecho aporte alguno a la opción democrática. Desde este espacio pretendemos diferenciarnos y crear un escenario de divulgación y contribución sobre la actual campaña en favor de la democracia.
Según el profesor universitario y especialista en lenguaje político, Nelson Acosta, en entrevista concedida a la periodista Ana Vanessa Herrero para un portal web: “El relato del candidato (HCR) ha mejorado, y su pegada electoral está siendo efectiva”. Esto, como conclusión a varios argumentos en cuanto a las palabras, modismos y tonos empleados por el postulado en sus alocuciones.


Es claro el avance que el elegido del 12 de febrero está teniendo en el desarrollo de su batalla campal contra el abuso publicitario y de influencias que el Gobierno Nacional enfila en su contra y eso nos llena de ánimo para seguirlo apoyando.
Aún queda mucho por recorrer y mejorar. Uno de los aspectos a nuestro criterio que debería evaluarse para su posible modificación es la utilización del silencio como un elemento en la oratoria de HCR. Son varios segundos los que se esperan para unir frases u oraciones lo cual genera un cierto desatino en el público que está a la expectativa de una emotiva palabra que despierte algarabías y fuertes elogios.
De igual manera, sugeriríamos, llenar más de sentimiento regional el discurso de nuestro candidato. Nos atreveríamos a decir que aterrizar un poco más el mensaje en la realidad local de cada visita con anécdotas, hechos destacados (históricos o noticiosos) y realidades vividas por los habitantes, llenaría más de empatía el contexto donde se desenvuelve el discurso.
HCR es hoy uno de los grandes conocedores de nuestra geografía, demostrado por demás en sus caminatas y giras en cada rincón venezolano. Proponemos explotar esas anécdotas que pueden ciertamente generar expectativas positivas de acuerdo al público a dirigirse.
Hay que hacer estallar las emociones de esos ciudadanos regionalistas. El Progreso propuesto por Capriles no es sólo una idea general pensada para un plan de gobierno nacional, sino que será una realidad en cada uno de los sitios donde él va con paso firme capitalizando recurso humano que el Comando Venezuela posteriormente, debe conectar con lo que estamos haciendo: marchando por la senda del progreso en pro del sólido triunfo el 7 de octubre.

Ángel Arellano
Twitter: @angelarellano
asearellano@yahoo.es
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