lunes, 11 de marzo de 2013
No es juego de niños (II)
domingo, 1 de mayo de 2011
Egoísmo en lo cotidiano
Hay algo que se conserva bastante bien en la política de estos días, un sentimiento de antaño que puja por dominar los intereses en la dirigencia del pueblo, el egoísmo. Aun reina en los caminos de quienes buscan el poder para hacer lo que creen bueno. Inevitablemente estaremos muertos y seguirá existiendo ese factor incondicional que amenaza con romper los lazos de la bondad y el compromiso.
Hoy escribo sobre ello porque existe, vivito y coleando. Aquí y en todas partes. Qué difícil tener un destello de éxito en un momento determinado, habrán cientos esperando tú tropezón para mancharte. Pero así mismo, el egoísmo no es sólo un manotazo que le pega a unos y a otros no. Pasea por el aire y vuela tan rápido como la luz.
Egoísta aquel que niega una oportunidad a otro y que no comparte, pero también el que cierra el túnel para que nadie pase. Por ejemplo, ¿qué tan egoísta es el samaritano que no deja comer a otro?, es egoísta el gobernante que premia a uno y a los demás los olvida. Egoismo ese que deja que no pensemos en nuestros seres queridos o hagamos cosas en detrimento de nuestro pensamiento.
Ha sido egoísta el Ejecutivo por no permitir a los jóvenes de otra tendencia optar por beneficios como los que tiene los oficialistas. Egoísta cuando vimos el regalo a Uruguay y Bolivia mientras deben parar las cirugías electivas en el Razetti, nos estamos muriendo con una epidemia ya descontinuada y una huelga de hambre de enfermeros que se ha tornado muy sangrienta.
Egoísta el poder unos cuando privilegian a hermanos y dividen familias a costillas de un salario. También cuando se pierde mucho dinero de lo público en proyectos que no transmiten solución o que nunca se hicieron. Egoísta cuando despilfarramos todo en obras inconclusas y no queda medio para resolver problemas.
Cuando sabes que dos de las ambulancias de Bruzual fueron compradas con sobre precio, se dañaron, llevaron a reparar, y a las 48 horas volvieron al taller y están varadas en un galpón de Protección Civil. Además de que una cisterna se volteó por ingesta de alcohol de chofer y amigos. ¿No es un acto egoísta eso?
Egoístas los diputados por no le meten el pecho al problema del Coque en el Criogénico de José en Anzoátegui, o el gobierno regional cuando invierte a su libre discreción y monta eventos y shows, gastando cuantiosas cifras en publicidad, pero para el que necesita la santamaría se cierra en su cara tempranito.
Egoísta sin medida, aquel que quita al otro para ponerse él. Lo mejor es trabajar, independencia y seriedad, para salir de ese diablo mal engendrado llamado egoísmo. Si el burgomaestre tumbó y ahora quiere volver a montar la manga de coleo de Puerto Píritu, por ejemplo, le niegas un aporte a la necesidad del otro, con hambre y mal de salud, por egoísmo de esos, nuestros pueblos de Anzoátegui están cada vez sumisos en abundancia con el máximo empleador de la región: el gobierno.
Egoísmo en todas partes, ten fe y cuidado, hay que sustraerlo de la vida que queremos en sociedad.
Ángel Arellano
www.angelarellano.tk
Gestión de las comunicaciones
En la comunicación institucional se busca optimizar el clima organizacional a partir de planes que mejoren las comunicaciones internas y externas. Se hace una premisa exportar buenas noticias y datos que, aunado a una estrategia de acción por parte de la gerencia general, edifiquen una realidad positiva, con hechos y programas tangibles.
Leer, releer, conversar, escuchar, prestar atención, abrirse a la orientación, vale la pena si apuntamos los detalles que nos colaboren a formar una agenda comunicacional basada en tres ejes claves: construir una fuerte credibilidad, formar una imagen positiva y trabajar en base a realidades.
Desperdiciamos mucho tiempo dando la vuelta la verdad o buscando elementos alados por los cabellos para disfrazar la situación actual de la institución. Lo correcto es reforzar lo bueno, darle prioridad, publicitarlo y hacerlo un mensaje sólido e indestructible, mientras, las comunicaciones internas estimulan la arremetida a los aspectos negativos, que por más pequeños que sean, siempre existen.
Una fortaleza es tener la capacidad de ser precavidos con las matrices de opinión y mantener una línea de orden que emita uniformidad. De la misma manera, el permanente análisis de las debilidades se convierte a la larga, en un aliado inmediato.
Otro sinónimo de eficacia en gestión de las comunicaciones es contar con una cobertura total y oportuna de todos los acontecimientos que suceden en la organización: estructurar la oficina de comunicaciones de acuerdo a la realidad del entorno y contorno. Delimitar responsabilidades, trabajar con objetivos claros y comprometer al personal con el fiel desarrollo de las relaciones laborales, abonan un camino fértil hacia la eliminación de puntos negativos.
La sensación de orden no es sólo mostrar un equipo atento a las directrices, sino lograr que los esfuerzos por encaminar el posicionamiento positivo de la institución sean fines de todos y que los participantes caminen juntos con una misma dirección específica y bien visualizada.
Las relaciones con los medios de comunicación social representan en este esfuerzo de largo aliento, el corazón para el cual debemos bombear noticias atractivas, inéditas y con un alto sentido informativo que catapulten el incremento del centimetraje. Como diría un compañero periodista: “No solo es enviar la nota, el anuncio o el sonido, sino cerciorarse de que fue recibido y de que tendrá un espacio para el día siguiente”.
En este inclemente diluvio comunicacional vale acotar que las redes sociales y las plataformas en Internet de las instituciones se han vuelto respiraderos de interacción, necesaria y numerosa hoy en día. El flujo informativo debe pasearse por una oferta 2.0 interesante, que despierte las ganas del público por chequear e investigar y con una prioridad laboriosa de vida o muerte: innovar, ser creativos y actuales.
De los transeúntes, público en general, comunicadores de la fuente, expertos y analistas de la opinión cotidiana, sale toda la masa intelectual para armar el plan. De éste dependen nuestros objetivos, fines, estrategias, actividades y métodos que llevarán el mensaje a puerto seguro.
Ángel Arellano
www.angelarellano.tk


