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lunes, 11 de febrero de 2013

A Chelique con aprecio



“La vida es más sencilla de lo que somos capaces de admitir, por eso la complicamos”, me dijo el maestro José Enrique Sarabia, unas noches atrás desde su estudio: lugar lleno de recuerdos y detalles destinados a introducirnos en la historia de uno de los hijos ilustres de nuestro país.
Conocí a Chelique entre devenires de la política opositora al actual gobierno. Sus acertados comentarios sobre la situación nacional hace ya unos seis años, me parecieron necesarios, pues aún vivimos tiempos donde la mayoría de los dirigentes sienten temor de expresarse a sus anchas.
Las canas marcaron respeto, y la trayectoria de este hijo de Margarita, hombre de América Latina, me hizo preguntarle y repreguntarle cosas cuando apenas lo conocí.
La historia de Chelique es una fábula llena de proezas y triunfos, al mejor estilo de un venezolano destacado que recorrió el mundo para abrirse paso en tantos campos que hoy es difícil saber cuál de estos lo hicieron cristalizar verdaderamente su éxito internacional.
José Enrique Sarabia es músico, compositor, filósofo, escritor, poeta, publicista, estratega, consultor, comentarista, locutor, esposo, padre, abuelo y tanto al mismo tiempo, que su vida entra perfectamente en un amplio y rico volumen de la literatura nacional.
Llegó por Chacopata al nuevo continente, tierra que marcaría con rimas, sonidos y frases. Imagino que en su nacimiento alguien diría “sus palabras serán celebradas”. Recuerda cada detalle de su caminar con exactitud y esplendor, un trote por la vida que lo llevó a conocer Miraflores y a todos los Presidentes de la Venezuela democrática, con excepción de quien hoy según dicen, ejerce desde una isla.
 Y así como supo y mantuvo relación con el poder aquí, supo del de allá y el de acullá. Chelique es un maestro universal, tan sabio como la Real Academia y tan vigente como el twitter. En esto último se ha destacado bárbaramente. A diario opina y comenta con un espíritu noble, valeroso, indeclinablemente democrático, empedernidamente positivo ante la adversidad que rodea la sociedad nacional.
Vive desde hace unos tantos años en la hermosa ciudad de Lechería, entre palos del Amazonas y corales, junto a la adorable “Chucha”, María de Jesús Sifontes: una de las parejas más conocidas y apreciadas del norte de Anzoátegui.
El legado de Chelique en Venezuela es grande. Su empeño por cuidar la identidad y el sentido de pertenencia, trascenderá al infinito como lucha reivindicativa de la región oriental.
Tan grande el amor que este caribe mostró a la Patria que luego de tantas décadas en pie, creando y dando lo mejor de sí, aun con ímpetu participa con su conseja y moraleja.
Podemos escuchar la selección más preciada de nuestra música en VEN 102.9 FM Puerto La Cruz, de 5 a 7 de la mañana en los “Cantares de Venezuela” de José Enrique Sarabia. Glorias a una tierra que parió hombres como él que inspiran a la juventud. Cansarse no puede ser una opción.
            Con un buen amigo conversaba sobre ¿cuáles son los textos que más nos llenan de conocimiento? Concluimos sin mayor esfuerzo que las biografías. He aquí una vida llena de experiencia, ejemplar y apreciada, para aprender y seguir adelante.
            Gracias por estar con nosotros Chelique, gracias por ser un amigo. Eres un hombre eterno, necesario para una Venezuela con tantas dificultades.

Ángel Arellano
Twitter: @angelarellano
www.angelarellano.tk

lunes, 4 de febrero de 2013

Cheques trasatlánticos




Apenas 252 meses atrás, Venezuela vivía el único golpe de Estado en su historia que tiempo después se ha tratado de vestir con atuendos de legalidad.
A los que somos jóvenes y no comprendimos lo que sucedía en el país el 4 de febrero de 1992, nos han querido construir desde el Gobierno actual una fábula de heroísmo y corazones latentes por la Patria. Una lucha que se disputó en contra de la democracia enferma que estaba destinada a muerte por la incomprensión nacional de las medidas económicas emanadas durante el segundo periodo de Pérez.
Los chavistas hoy recopilan en extensa bibliografía la necesidad de ese fallido atentado contra la democracia, alegando que las diversas situaciones en el devenir del Golpe no colaboraron a tener en aquel momento el deseado gobierno que hoy en ejercicio pleno se ha desarrollado durante 14 años ininterrumpidos.
Sin embargo, sabemos que pese a no ser espectadores en primera fila de lo sucedido hace 21 años, conocemos los principios alegados por los protagonistas de la intentona: Rechazo a las políticas neoliberales de Pérez, la represión en el Caracazo, la sumisión de las Fuerzas Armadas a un liderazgo político incompetente, las bajas condiciones socioeconómicas de las tropas y la corrupción en los altos cargos del poder público.
La corrupción fue, en esencia, el leitmotiv de los alzados para justificar su proceder. El desprecio hacia las “cúpulas podridas” fue el alegato más constante en el desenvolvimiento de los hechos y en la etapa posterior.
Hoy cuando Venezuela recuerda otro año más de este suceso en nuestra accidentada democracia, el primero bajo la incertidumbre de la desaparición pública de Chávez, la muy vigente corrupción oficialista hace un estrambótico alarde internacional: un cheque no declarado de 300 millones de bolívares portado por el ex ministro de finanzas de Irán, Tahmasb Mazaheri, fue interceptado en el aeropuerto de Düsseldorf, Alemania.
Vergüenza nacional. Otro escándalo de esa corrupción que tanto denunciaron quienes atentaron contra el Estado de Derecho en el pasado. Aunque ya Miraflores trazó un cuento de amores sobre esa “olla” montada por la oposición del incaute al hasta 2008 miembro del gabinete de Mahmud Ahmadineyad, comienza la investigación de la aduana alemana ante un factible hecho de lavado de dinero.
Es pertinente dejar claro que el Estado Alemán no tiene nada que perder en esta delicada situación. Un procedimiento de rutina dejó en exposición la capacidad que tienen los aliados del PSUV para intentar burlar las fronteras del Mundo.
Ya salieron alegatos al viento de que ese dinero era para construir unas 10.000 casas. ¿Cómo? si este señor Mazaheri ya no es funcionario en ejercicio del gobierno iraní. La perorata trasciende entonces en que la Misión Vivienda Venezuela  cancela compromisos en cheques transatlánticos. ¿Cuántos pagos de este calibre, en manos tal vez de cubanos y otros pares del chavismo, habrán cruzado las aduanas sin problemas?
A la juventud de hoy, que lee, estudia y se forma para el futuro, le queda claro con esta breve interpretación, que ninguno de los postulados que guiaron la puesta en escena del Golpe de Estado del 4 de febrero de 1992, han sido reivindicados.
Nuestra hiperinflación se traga lo labrado en el día a día. Neoliberal el gobierno que condena a su pueblo a la pobreza, y hoy lo vemos sin rumbo claro, ansiado aun de controlar el poder. Somos la nación más corrupta de Latinoamérica, donde como diría el Presidente de la Academia de Economía nacional, Pedro Palma: “lo más barato después de la gasolina es el dólar a 4.30 Bs.”. Absurda e infausta, pero realidad al fin.

Ángel Arellano
Twitter: @angelarellano
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El Chavismo y Pérez Jiménez




55 años atrás, Venezuela cogía el rumbo de la democracia entre aguas turbulentas. Un hervidero de dirigentes, ya no tan jóvenes, expertos por sus andanzas en el mundo universitario y la oposición a la dictadura, asumía el control de una sociedad triste por la resaca de la dictadura.
Pero comenzó a crecer nuestra nación. Inició un desarrollo indetenible durante la década de los sesenta y setenta comparable en exclusiva sólo con las principales potencias del mundo. La relevancia criolla en el mercado de los hidrocarburos y agricultura fue tal, que evidenciábamos signos que parecían mostrar una irreversibilidad distante y ficticia.
Aunque todo esto fue tan real como prometedor, los estragos desordenaron al país. La clase política se volvió vulnerable y con ella el Estado, impregnado por el clientelismo y la carencia de un sistema productivo mixto que garantizara la estabilidad nacional.
Culminaron los ochenta y noventa con más penas que glorias. La sociedad se había sacudido par de veces por un grupo militar que ahora es poder, y más allá, terminó convertido en una suerte de religión emergente, que sin salto ni seña, sólo con una nómina abultada, mantiene a su mayoría feliz y con la barriga llena.
Las páginas de la historia patria están saturadas de información, tanta, que pareciéramos perder la memoria por la exorbitante capacidad de almacenamiento de datos que hay que tener para archivar a lo que estamos expuestos hoy.
En la actualidad, para perder ese gusto por las noticias políticas que nos tientan a dejar plasmadas en ellas la opinión rebelde que llevamos dentro, podemos criticar con dureza la siempre reinante, magnánima, privilegiada y por sobre todas las cosas, legal, inseguridad. Los números no fallan, y aunque el mundo lleva la estadística de los muertos que caen cada día en Venezuela a manos del hampa, los petrodólares de Pdvsa compraron a los organismos calificados para hablar sobre el tema.
La OEA aplaude el vacío de poder, y la ONU se muestra distante e  invisible ante este hecho en desarrollo. Al corte de hoy (28/01/2013) mantenemos 50 días sin Presidente, a sabiendas de que volverá golpeado por la enfermedad, y de que pedirán tanto plazo como se pueda para estirar los tiempos de negociación interna en un chavismo dilatado que navega por el  profundo conflicto del “ponme donde haiga”.
Un tiempo atrás, el 25 de abril de 2010, en el programa oficial Aló Presidente número 355, Hugo Chávez ratificó su concepto de que Marcos Pérez Jiménez, el cruel dictador de hace 55 años, fue el mejor Presidente de Venezuela en su historia. Un criterio antónimo de lo que profesa con el cuantioso presupuesto invertido en publicidad y la sumisión de los medios públicos y los privados.
El chavismo se movilizó el 23 de enero, no sabemos el por qué, más si por dónde y cómo. La única excusa que queda en el tapete es que apoyan, en réplica de lo dicho por el Presidente, la vanagloria a Pérez Jiménez, quien en vez de enfrentar a la justicia de la nación, huyó sin rendir sus sangrientas cuentas.
Se desploman las tesis que levantaron el Socialismo del Siglo XXI, porque en la ausencia de su máximo exponente, sólo ha quedado al desnudo la capacidad de mantener en el poder a un grupo de la nueva oligarquía, tan resentida como corrupta.

Ángel Arellano
@angelarellano
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