Aquí encuentras mi opinión, lo que pienso sobre Venezuela y el momento que nos ha tocado vivir. Lecturas, crónicas, artículos, relatos y crítica... Bienvenidos.

viernes, 2 de julio de 2010

Venezuela inundada en desgracia

Vamos a decir algunas verdades más en esta columna, que ya desde hace rato debe estar tildada de golpista, pero sólo saca a la luz pública, problemas y denuncias que palpitan en calle de Anzoátegui y toda la nación.

El análisis detenido de las pocas fuentes de información oficial que exponen alguna que otra verdad sobre el acontecer económico, nos indica que el producto interno bruto (PIB) ha registrado en el primer trimestre del año en curso una disminución (contracción económica) del 5,8%. Esto debido por el declive de 5% de la industria petrolera (único motor productivo de Venezuela), descenso de 6% del sector privado y el 27,9% que bajaron las inversiones en el país. Esto sólo ha sido una mera lectura de la prensa nacional que reseña los informes del gobierno con respecto a su desastre de gestión.

La inflación haciendo de las suyas con un crecimiento de 30,4% mientras Chávez organiza los papeles de nuevos presupuestos en armas y despilfarro por doquier. El costo de la vida más elevado de la región suramericana se ve en Venezuela, donde la ley es flexible sólo con el gobiernito y el privilegio del poder está a su molde y acción.

Escondiendo el pánico por la contienda electoral próxima, en la que el sector opositor, poco a poco se ha ido solidificando mientras le quitan todos los días más herramientas a merced de una OEA dedicada al reality show de la politiquería, el Hugo dictador ataca a una de las empresas que es emblema de la industria criolla en el mundo, como Polar. Ataca en su condición de mandatario, pero su poder ha disminuido tanto que no puede contener el estupor social por sus errores garrafales que cuestan muchísimos petrodólares.

Veinte mil toneladas, ni más de menos, es esa la cantidad de alimentos podridos que fueron importados por el gobierno y que se perdieron a merced de la negligencia y los negocios no tan escondidos que los rojos rojitos elaboran sin disimular. Es más fácil caerle a palos a los pocos negocios privados que quedan en el país, que reconocer su desmedida virtud para aniquilar el estado de bienestar de hombres y mujeres hambrientos de transformación social.

El ala progresista del chavismo se dedica a estar en una sala situacional con los mayores lujos mientras piensan ser intelectuales de un pueblo que se olvidó de ellos porque no toman autobús sino costosos carros, y no compran comida en los mercados populares, porque gozan de amas de casas que hacen todo. Y en el otro ala, la cera de enfrente, la realidad circundante que apremia hombres valientes e inteligentes, las calles se inundan, la gente padece las desgracias de la insalubridad y los alimentos no llegan equitativamente porque solo mandan dinero para los centros electorales y no para las labores sociales.

Así esta esto, sigamos al frente, pregonando el cambio. Con hechos e ideología, para construir otro futuro.

Ángel Arellano

asearellano@yahoo.es

Politicos zurdos desprestigiados

Que más podemos escribir sobre este tema tan largo, tan polémico, que ha perdido respeto y que solo ha sido utilizado para publicidad de gobiernos populistas y con fuertes indicios de totalitarismo. Considero pertinente replantear el debate sobre nuestra ideología. Podrá decirse que es algo ya dicho por muchos, pero seguramente el sector juvenil no ha tomado la parte que históricamente ha ejercido sobre los conceptos doctrinarios revolucionarios que nos definen con tanta sinceridad, pero en eso, incluso en ese particular principio que tiene a la revolución como el paso que debemos dar para transformación social, hay que implantarle con mucha tenacidad e inteligencia, la premisa de los cambios proporcionales y graduales para que el reino de la justicia y la paz, deje de ser una utopía antigua.

Dirán los chavistas, fidelistas y demás “izquierdistas” ricos: “mayor barbarie la de no alabar a la revolución como el mayor proceso político nacido en el mundo”. Pero es así, las revoluciones destructoras de sociedades, divisoras y pasadoras de factura, han sido una practica de desproporción y desigualdad. Los ricos son los del gobierno, y los pobres son los demás. Que lance la primera piedra el dictador que no ha sido un ladrón del erario público. No es un comentario conservador, ni tildemos de derechas a quien lo pregona, pero en la realidad, la cruda realidad que ve a la gente pasar las penurias en el mundo, es esa.

Un desprestigio inigualable a nivel mundial el de los caudillos “zurdos”. Chávez se levanta en América como el próximo dictador si en las legislativas generales de septiembre la oposición no pone freno a la destrucción de la democracia y Fidel Castro continua siendo el mayor patrono de esclavos resignados a vivir en la pobreza desde hace mas de 50 anos, ahora con la cuerdita tomada por su hermano.

Que ejemplo se le da a la juventud en estos hechos antidemocráticos que tienen muchos anos llevándose a cabo. Llamemos a los verdaderos camaradas de la izquierda renovadora y constructiva a perseguir los pasos de la deliberación y los cambios graduales, logrados con mucha capacidad política, sin ejercer el mando a la fuerza. Sin tiranos ni autócratas, se coloca el ladrillo para el mundo que queremos. Democracia de calidad, sustanciada en libertades y respuestas oportunas es lo que quiere el trabajador, el estudiante, la ama de casa, el empresario, los profesionales, los miembros de la iglesia y el ciudadano de a pie. Educación, cultura, empleo, respeto, oportunidades y mas derechos son los valores de la izquierda que la juventud debe plantear en el hoy y mañana.

Ángel Arellano

asearellano@yahoo.es

Izquierda radical desorientada

Unos cuentos de hadas que nada tienen que ver con la realidad circundante en los pueblos de América y el mundo. Pensadores de la izquierda teorizando en torno al “socialismo del siglo XXI”, excusando los regímenes del pasado reciente y colocando argumentos donde no los hay sobre las praxis autoritarias y criminales que han llevado muchos “líderes de revoluciones”. Desechan los logros de muchos proyectos democráticos progresistas que mantienen a flote la votación universal de la propuesta zurda.

Es bastante irresponsable pregonar las “gestiones de izquierda” como la de Venezuela y Cuba un modelo a seguir para el resto del planeta, desde la comodidad de Europa y los demás ejes internacionales desarrollados que tienen a la puerta todos los servicios y oportunidades. ¿Qué de positivo tiene mostrar un proceso dictatorial en el caso de Cuba con tantos muertos y limitaciones, y uno que va en la misma vía como el de Venezuela, al resto de las naciones democráticas?

¿Por qué la amnesia sigue en los sectores de izquierda que no han terminado de renovar sus criterios doctrinarios y siguen viendo a Hegel y Marx como filósofos que resolverán todos los males del 2000?

La izquierda radical sigue proponiendo el enfrentamiento de las sociedades. No hay planteamiento de convivencia porque la línea que se quiere poner en práctica es suprimir a los sectores disidentes. Eso sí ha pasado en Cuba y en Venezuela. En España este particular sector la no quiere convivir con los restos del acabado franquismo, ni tan poco aportan a la gestión progresista que está en curso desde el gobierno nacional de ese país ¿entonces?, ¿confrontaremos toda la existencia humana mientras el mundo se nos seca y llena de humo?, ¿no está claro que debemos replantear la izquierda y echar para adelante?

No se puede transformar la sociedad si permitimos que la bandera de la izquierda sea llevada por partidos que no dan paso a las minorías, que no quieren ni aceptan oposición, que apoyan movimientos terroristas sembradores de tristeza en el mundo, enemigos del estado de bienestar, que su ideario no da más allá que la dictadura de unos pocos sin garantía de justicia, participación, pluralismo ni desarrollo.

Socialismo sí, pero el concepto de democracia se quiere poner debajo de la alfombra mientras se instaura un parapeto que nadie sabe. Debemos reestructurar la doctrina y ante el progresismo necesario, enarbolar la democracia social bajo a un precepto que bien recoge Carlota Salazar en estas líneas: “un planteamiento de logros graduales y progresivos; opuesto el conflicto armado como mecanismo de persuasión política. La democracia social está orientada a dar respuesta a cómo crecer con equidad, es decir, en el justo medio de lo social con desarrollo económico y humano”.

Ángel Arellano

asearellano@yahoo.es