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martes, 7 de agosto de 2012

La historia de El Paraíso





Este fin de semana pasado (viernes 3, sábado 4 y domingo 5 de agosto 2012) se repitió la tragedia en Anzoátegui con una cifra de 14 homicidios. La mayoría de los fallecidos eran menores de 25 años, víctimas de la violencia que se ha triplicado desde el año 1999 en Venezuela (cifras oficiales).
Las alarmas por los secuestros continúan encendidas. Esta habitual labor criminal que era implementada mayormente en el sur del estado se encuentra totalmente regionalizada, llegando a poblaciones pequeñas y dejando un mal sabor en el área metropolitana de la entidad.
Hoy quiero colocar como ejemplo un sector muy particular del oeste del estado Anzoátegui en el que se están desarrollando acciones delictivas sin control alguno. Me refiero al barrio El Paraíso de Clarines, en el municipio Bruzual de Anzoátegui.
Creado hace unos pocos años por varios grupos de ciudadanos que invadieron los terrenos en los que se ubica a la salida de la capital de Bruzual, bajo el amparo de las autoridades locales, fue concebido sin planificación urbanística alguna, por tanto la mayoría de sus calles son de tierra, los servicios públicos son rudimentarios y no están adecuados a la zona, y no existen mayores elementos para generar calidad de vida, más allá del buen estado del clima.
En sus casas habitan familias cuya procedencia en su mayoría es del occidente venezolano, donde destacan oriundos de los estados Carabobo, Vargas, Miranda, Aragua y Zulia. Actualmente tiene una población de un par de miles de habitantes, algunos abastos que surten poca parte del suministro de alimentos de los vecinos, comunidades cristiano evangélicas y una escuela básica gestionada por la organización Fe y Alegría.
Son estos improvisados sectores, desatendidos por quienes tienen un salario en la administración municipal para planificar el desarrollo urbano y social, las cunas de la delincuencia en las pequeñas poblaciones de Anzoátegui y Venezuela.
Recientemente en una precaria vivienda de El Paraíso, mantuvieron secuestrado al hijo de un conocido comerciante del municipio Peñalver. En un enfrentamiento con el Grupo Antiextorsión y Secuestros de la Guardia Nacional Bolivariana, en la avenida Fernández Padilla de Clarines, murieron los tres secuestradores.
Esto marcó un precedente en la localidad. El hampa organizada, con conexiones en las cárceles del país y ramificada hasta en el más pequeño caserío de la región, está causando fuertes estragos.
Los urbanismos que el Gobierno Nacional propicia, como esta zona que tomamos como ejemplo, son escenarios para la violencia y la descomposición social. Sus pares gobernadores y alcaldes han sido focas que aplauden esta política del miedo y del terror que tienen a nuestra gente en jaque.
En Venezuela hay cientos, miles, millones de barriadas como El Paraíso, formadas sin ningún apoyo, bajo la emergencia de la escasez de vivienda y la reproducción a gran escala de la población. Nuestra gente necesita atención porque ya de por sí vivimos en una guerra civil que en 13 años nadie la ha podido parar. Educación, empleo, servicios y seguridad para crecer.
5.968 homicidios fueron registrados en 1999. 14.092 asesinatos reconoció el Gobierno Nacional en 2011. Más de 80 funcionarios policiales muertos en lo que va de 2012. El Instituto Nacional de Estadística mostró en sus recientes estudios sobre la criminalidad en Venezuela que cada 9 minutos muere un venezolano víctima de la violencia. Son estas las cifras que reconoce el Poder Central pese a que los reportes de Organizaciones No Gubernamentales y observatorios de la violencia sostienen que es mucho más el margen.
Ningún plan del Chavismo para controlar la inseguridad ha generado resultados positivos porque no es ganancia tener a la gente tranquila en la calle desarrollando un pensamiento crítico y de avanzada. El lomito es tener a las personas asustadas.
¿Quién está buscando resolver esta problemática desde el Ejecutivo rojo rojito? Nadie porque no conviene. Es preferible hacer campaña con la ciudadanía asustada en casa. ¿Quiénes quieren que esta realidad cambie? La mayoría, por eso debes expresarte sin miedo.

Ángel Arellano
asearellano@yahoo.es
Twitter: @angelarellano
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martes, 31 de julio de 2012

Camino a la Presidencia




Hay una gran emoción en la calle. Ambos postulados a la primera silla del poder venezolano están confrontados, valiéndose cada uno de su estrategia para seguir adelante y captar adeptos.
El Gobierno Nacional sigue una campaña a través de cadenas de radio y televisión. Es económico para ellos, llegan a todos los hogares, pero también pisotean las reglas del árbitro electoral que hoy día siembra una gran preocupación en el país, con acciones como por ejemplo la suspensión de los mensajes de la Asociación Civil Ciudadanía Activa, que refieren a artículos de la CRBV.
El chavismo no ha cuajado multitudes. Sus concentraciones han sido pequeñas y esto se convierte un escándalo internacional en pocos minutos. Unimos a esto el hecho de que el candidato Presidente no ha hecho mayores recorridos por el país y nunca se ha bajado de la carroza que protagoniza sus caravanas.
Desde nuestra óptica el despliegue comunicacional de los rojos ha sido de gran alcance, con contenidos muy emotivos y que prometen mucho. La obligación de los comunicadores y publicistas es jugar con el futuro porque los resultados de los 13 años de gobierno han sido catastróficos. Se tiene todo un aparato de medios de comunicación públicos, privados y comunitarios en favor del candidato Presidente las 24 horas.
Si bien es cierto que nadie responde por el ventajismo que desde Miraflores se muestra con tanta gloria, no menos cierto es que el contacto directo es el método más efectivo en la búsqueda del voto. Eso hace el abanderado de la Unidad, con todo y los tropiezos que se pueden presentar por discusiones prematuras de candidaturas a los Consejos Legislativos, que sólo distraen la estrategia.
Pareciera que hay dirigentes de la MUD usando patrones enviados por el oficialismo en medio de la batalla electoral más compleja y pareja que hemos vivido. Quieren impulsar la noticia de que hay consenso en los estados para los diputados regionales cuando es cantado que esas “maquetas” electorales generan escollos y forcejeos por sus negociaciones naturales.
Pasando la página del comentario constructivo, debemos sostener con firmeza que la campaña de la Unidad ha mejorado en un 100%. El discurso, la imagen, la fortaleza de tener una agenda de visitas muy apretada y la virtud de poder acceder a escenarios diversos para transmitir un mensaje, han reforzado el camino que emprende Capriles Radonski hacia la Presidencia.
La nutrida concentración en Villa de Cura, estado Aragua, pueblo número 100 visitado en 29 días, fue sin duda una estocada para el PSUV y organizaciones afines. La oposición tiene avances considerables con un líder que está demostrando que si escucha y que es una campaña progresista e incluyente, con todas las vicisitudes que se puedan estar viviendo en el seno de los partidos políticos.
Capriles logró poner a Chávez a discutir el tema de la pobreza, las políticas diseñadas para atenderla y sus resultados en cifras. Una muestra de que el posicionamiento de su discurso es notable y reconocido por el propio Gobierno Nacional que está dedicado a los ataques y guerra sucia.
No queremos concluir esta columna sin anexar denuncias enviadas por el Comando Venezuela en el municipio Carvajal de Anzoátegui. Exhortan a las autoridades en materia de salud a revisar la situación del Hospital Tipo I de Valle de Guanape que no cuenta con médicos especialistas para atender a la comunidad y por ende los vecinos deben trasladarse al Luís Razetti de Barcelona o en su defecto al estado Guárico. Asimismo, refieren algo reiterado cientos de veces por este espacio de opinión: las fallas de la Troncal 11. Dicha vía está destrozada con huecos y cráteres por la que pasó la Vuelta a Venezuela, significando un gran peligro para ciclistas de talla nacional e internacional. Los apagones en el oeste de nuestra entidad son a diario y nadie responde. Corpoelec como el avestruz.

Ángel Arellano
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martes, 24 de julio de 2012

El malandraje del oeste



          Hace unas semanas que debo un merecido espacio en nuestra columna semanal al flagelo de mayor popularidad en Venezuela, la inseguridad. Entendida como el elemento más noticioso que el país exporta al resto del mundo. Nos conocen más por Chávez y por la tasa de homicidios y robos que por el petróleo y las mises. En fin, hay que cambiar.
            La zona rural del oeste de Anzoátegui y sus pueblos más urbanizados dejaron de ser territorios “algo” tranquilos por la descomposición de los cuerpos de seguridad municipales, regionales y nacionales que allí hacen vida. A esto mencionado le añadimos el gigantesco número de ciudadanos provenientes de los estados Carabobo, Vargas, Distrito Capital, Miranda, Aragua, Zulia, Mérida y Táchira que han poblado barrios enteros trayéndose en su migrar un gran número de desalmados que persiguen a la manada.
Boca de Uchire, Valle de Guanape, Onoto, y sobre todo Clarines, Píritu y Puerto Píritu son capitales de los municipios del oeste que están bañadas en delitos. De nuevos sectores ubicados a las afueras de los pueblos, proviene la mayoría de hampones que han alterado los índices de “paz” que se respiraban en estas localidades.
Hace unos diez años en Clarines, por ejemplo, podías dormir en la calle y lo más que pasaría con tú integridad era que te pintaran o jugaran alguna broma pesada, cinco años después se intensificaron los robos pero igual se sentía un grado digamos que de tranquilidad por ser sitios sin mucha población.
Hoy por hoy no hay gente en la calle porque el hampa anda como jinete desbocado llevándose a todo el que se consiga mal parado.
El índice de robos, hurtos, riñas, actos vandálicos, homicidios y secuestros se reproduce con el pasar de las horas, en una zona desprotegida porque cuenta con el peor equipo en la historia de alcaldes corruptos e ineptos, así como de instituciones públicas negligentes que no prestan un servicio de calidad para atender el malandraje.
Es común escuchar de las vacunas que piden en el Cicpc de Puerto Píritu para recibir hasta el certificado de denuncia, sobre todo cuando hay un cobro de seguros por el medio; o también de la sordera temporal de funcionarios de la Policía de Anzoátegui ante cualquier llamado de emergencia. Ni hablar de los puestos permanentes de tránsito o de la Guardia Nacional Bolivariana porque es ponernos a llorar. Ahí martillan hasta a los indigentes.
            Estemos bien alertas con la gente desconocida en las calles oscuras. Varias bandas de secuestradores y picadores de carros tienen como modus operandi “caerle” a sus víctimas aprovechándose de los reiterados apagones. Siempre que se desmantela una organización delictiva en el oeste de Anzoátegui aparece el nombre de más de un funcionario policial salpicado, así que la sociedad debe prevenir aún más.
            Las policías municipales descompuestas cuidan del hampa y sus oscuros negocios que arrastran con ellos a gran número de jóvenes al mundo de las drogas, robo y delincuencia organizada. En la vida real nadie protege a la ciudadanía, a menos que seas un ostentoso contratista del gobierno o familiar de algún cercano al poder. Esa es la semilla del chavismo y lo que sueñan hacer prosperar para cosechar miedo controlador de la decisión electoral.
            Estimado lector, usted decida. Siempre en beneficio de la vida, la paz y el bienestar de la nación. Todos quisimos ver mejoras en el sistema de seguridad nacional pero nunca se avanzó, es momento de ceder el puesto a otro.

Ángel Arellano
asearellano@yahoo.es
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